Miriam Grijalva debe movilizarse desde la zona 7 de Mixco al Hospital de Salud Mental en la zona 18 con su madre Miriam Elena Cárdenas en silla de ruedas para que ella reciba terapia psiquiátrica y le den psicofármacos. Cárdenas de 70 años tiene demencia y depresión y para tratar las enfermedades toma Diazepam y Risperidona. “Es bien difícil tratar con alguien así, es algo que no se le desea a alguien. Yo trabajo y solicito permiso para venir y hacer tiempo con ella, porque se vuelve como un bebé”, comparte su hija.
Los psicólogos se ubican en el segundo nivel de atención, es decir, los Centros de Salud, Centro de Atención Permanente (CAP) y en el Centro de Atención Integral Materno Infantil (CAIMI). En el primer nivel de atención no se ofrece terapia psicológica, sino que el enfoque es más comunitario y es la enfermera o la trabajadora social quienes deben estar pendientes de lo que sucede en la comunidad e indicar si ocurre alguna eventualidad con la salud mental de algún ciudadano.
Por otro lado los psiquiatras están enfocados en el tercer y cuarto nivel de atención. ¿Qué sucede con la población que debe ser atendida por un psiquiatra? Debe dirigirse a alguno de los seis hospitales que ofrecen este servicio, pero no todos cuentan con psicofármacos. Los que disponen con medicamento gratuito para toda la población son el Federico Mora, el Hospital Ernestina García Vda. de Recinos de Jutiapa y el Hospital de San Benito de Petén. El Hospital Roosevelt, el Hospital General San Juan de Dios y el Hospital de Cuilapa de Santa Rosa no otorgan psicofármacos. Las opciones para las personas que necesiten de medicina es costearla por sus propios medios o ir al Hospital de Salud Mental a solicitarla, esta última opción resulta difícil para algunos guatemaltecos, por la larga distancia entre su comunidad y el hospital.
El indicador de Lucía para buscar otra vez ayuda fue cuando se comenzó a cortar la piel. Decidió ir nuevamente a terapia y el psiquiatra le dijo que tenía trastorno límite de personalidad “Para mí fue como ‘no, por favor’, porque ya conozco a alguien con ese trastorno. Esa persona se manifestaba de forma violenta ‘yo decía pero yo no soy así’”, comenta. Lucy, como le dicen de cariño, se dio cuenta que el padecimiento no es igual para todos. “La forma en que tú manifiestas los síntomas, no va a ser la misma que la de otra persona”, explica. El trastorno de Lucy era muy interno, silencioso. “Todas esas explosiones que exteriorizan otras personas yo las tengo adentro”.
Según la coordinadora del Programa de Salud Mental pronto habrá psicofármacos en el segundo nivel de atención. “Antes la persona iba al Hospital Federico Mora por su medicamento, ahora se espera que puedan conseguirlo en el centro de salud más cercano”, expuso.
Uno de los planes del Programa de Salud Mental para descentralizar los servicios de salud es permitir que médicos no especializados ubicados en el segundo nivel de atención puedan recetar psicofármacos. Pero antes de esto, médicos, psicólogos y enfermeras del segundo nivel de atención deben recibir una capacitación basada en el Protocolo de Atención a los Problemas más Frecuentes de Salud Mental. El Comité de Farmacoterapia ha aprobado la lista de psicofármacos que se podrá recetar, estos son: dos antidepresivos, cuatro antipsicóticos, un ansiolítico y un anticonvulsivante.
Ante esa medida, psicólogos y psiquiatras comparten opiniones. La presidenta del Colegio de Psicólogos Ninette Von Ahn señaló que esta decisión es cuestionable, ya que los medicamentos pueden ser adictivos, “los psiquiatras son las personas que deben manejar los psicotrópicos”, añade. Carolina Coyoy de la Asociación Psiquiátrica opina que “puede ser una respuesta mínima, algo así como dragar los ríos cuando hay inundaciones, es mejor que nada, pero no es lo ideal”. Bajo la misma línea, Alejandra Flores psiquiatra del Hospital Roosevelt recalca que el medicamento psiquiátrico es un tratamiento delicado “no todos los médicos son sensibles a este tipo de cosas”.
Miriam Elena Cárdenas luego de un derrame cerebral padeció de demencia, a partir de ello le han dado tratamiento y le ha caído muy bien, cuenta su hija, pero también le ha dañado, porque el medicamento es muy fuerte. “Mi mamá está muy hinchada, el sistema nervioso lo tiene descontrolado, no quiere comer, a través de todo eso hemos visto el efecto secundario de la medicación, ella se ha ido deteriorando”, relata.
Esa respuesta del Programa de Salud Mental ante la falta de psicofármacos en el segundo nivel de atención no incluye terapias con un psiquiatra mientras que el paciente toma su medicación. Sobre porqué es necesario tener el acompañamiento de un psiquiatra, Carolina Coyoy explica: “No es solo la parte psicofarmacológica. No escuchar al paciente y solo preguntarle si tiene molestias, esa no es una buena atención en salud mental. La atención psiquiátrica como realmente debe ser es atender al paciente por un periodo y escucharlo por lo menos de 45 minutos a 1 hora, en el cual la persona se desahoga y basado en eso es que uno puede enfocarse a cuál es el psicofármaco específico que necesita, si es primer episodio, segundo episodio, cuándo comenzó, dependiendo de esto también se regula la dosis y se puede tener una idea del tiempo aproximado que lo va a tomar”.
Guisela Pineda de 42 años es profesional en bienes raíces y relata que los problemas con su salud mental iniciaron de forma psicosomática, por medio del dolor. “Me empezaron dolores de cabeza, migraña, me dolía la espalda y el cuello”. Decidió ir con un neurólogo, quien hizo análisis pero no tenía nada irregular. Luego fue con un psiquiatra quien le dijo que tenía trastorno de bipolaridad, le recetaron medicamento pero no le cayó bien, “me resultó fatal, pasaba con sed todo el día, me seguía sintiendo mal emocionalmente. No era la medicina que tenía que tomar y eso es bien peligroso”, compartió. Ante el tratamiento incorrecto, fue con otra psiquiatra y le dijo que era un tema de depresión y ansiedad y no de bipolaridad. Ahora en la mañana toma Escitalopram de 20 mg y en la noche Quetiapina de 40 mg.
Respecto a si un médico general está capacitado para recetar psicofármacos, Aracelly Téllez responde que sí: “Al decir medicamento psiquiátrico es porque el psiquiatra los da, pero el medicamento en sí, sabiendo las dosis, el conocimiento de la enfermedad por la sintomatología que presenta y guiándose por los manuales de diagnóstico sí se puede recetar”, aseguró.
Lucy comenta que si bien el diagnóstico da una guía, la persona que lo recibe debe pasar por un duelo, a lo que su psicóloga le llama “duelo de la salud”. “Tenés que darte cuenta que hay algo en ti que tal vez no está funcionando, pero que eventualmente vas a aprender a regular”, expresa. Galindo actualmente toma Carba-Tegretol de 400 mg, Sertralina-Dipresol de 75mg y en la noche Rivotril de 0.5 mg cuando se siente bien y si está mal puede subir la dosis a 1mg.